Bruno bajó con Luca de la mano, mientras Melissa se quedó para darse un baño, además porque sabía que ellos necesitaban el tiempo con el abuelo a solas.
Luca caminaba con paso lento, curioso, mirando los techos altos, los cuadros antiguos, y los jarrones que parecían más caros que cualquier cosa que hubiera visto en su vida.
—¿Ese señor es el abuelo de verdad? —preguntó en voz baja hacia Bruno como si fuese un secreto.
—Sí. Es tu bisabuelo, en realidad, pero todos le dicen abuelo, yo le digo no