Melissa salió de ese edificio, y solo se abrazó a si misma cuando se vio montada en un auto, que la estaba llevando al apartamento que ella compartía con su hermano.
Sus pensamientos estaban un poco desordenados, y no sabía si se debía a todo el alcohol que había consumido.
Era una tonta por hacer eso.
¿Un ángel?
¿En qué había pensado para llamarlo así?
No. Ese hombre tenía todo, menos apariencia angelical. Era el tipo de ser humano que te hacía olvidar cómo respirar. Y mientras esperaba al cho