Devan, Alexa y Mike se dirigieron a la residencia del señor John.
Nada más llegar, un empleado los recibió en la entrada.
El hombre hizo una leve reverencia.
—Buenas tardes, señor, señora. El señor John ya los está esperando dentro. Por favor, permítanme acompañarlos.
Alexa asintió.
—Gracias.
Sonrió al empleado cuando este le indicó el camino. Antes de avanzar, volvió la cabeza hacia Devan.
Fue entonces cuando notó que él la observaba de aquella manera extraña, igual que antes.
—Entremos. No ha