Alexa observó la pantalla de su teléfono.
Se limitó a mirar el mensaje de Ronan sin ninguna intención de abrirlo.
«¿De verdad crees que todavía podrás utilizarme y que seguiré siendo una mujer ingenua?», pensó mientras apretaba con fuerza el móvil entre sus dedos.
Soltó un suspiro cargado de frustración.
Cuando giró la cabeza hacia Devan, se encontró con la mirada fría del hombre.
—Tu sobrino quiere que me reúna con alguien.
Mientras hablaba, colocó el teléfono boca abajo sobre su bolso.
—No me