Por fin había llegado el día del compromiso.
Alexa se encontraba en la habitación reservada especialmente para ella mientras terminaba de arreglarse.
De pie frente al enorme espejo, contemplaba su reflejo. Un maquillaje delicado realzaba sus facciones, y el vestido, confeccionado exclusivamente para ella, se ajustaba a la perfección a su figura.
Pensé que hoy sería el día más feliz de mi vida...
Pero todo terminó destrozado por mi propia ingenuidad.
Alexa apretó los puños con fuerza.
En sus ojo