Por la noche.
El ambiente dentro del dormitorio principal se sentía cálido y tranquilo.
La lámpara colgante brillaba tenuemente, proyectando una suave luz sobre la pequeña mesa situada en un rincón de la habitación, donde Devan y Alexa disfrutaban de una cena tranquila.
No había bullicio de restaurante ni interrupciones del exterior, solo la intimidad de estar juntos después de que finalmente hubiera pasado la larga tormenta.
Alexa cortó un trozo de carne tierna de su plato y lo acercó a los la