~Sé que siempre me amarás, aunque ya no estés a mi lado; pues tu amor es
tan grande como el mismo cielo~
Neyra tenía un dolor punzante en pecho y en la parte baja de su vientre, obligándola a llevar la mano derecha al pecho y la izquierda al vientre; se sentía a punto de desfallecer al llegar al área de maternidad. No hizo falta que dijera nada, una de las enfermeras la vio dirigirse a esa área y al ver estado en que se encontraba se apresuró a recibirla con una silla de ruedas. Todo el personal