~No puedo imaginar mi vida sin ti, eres mi razón de ser~
Neyra deseaba decirle a su hijo, cuanto se alegraba de volver a verlo y de decirle cuanto lo amaba. Pero con mucho trabajo logró decir las pocas palabras que había dicho anteriormente, por lo tanto, se limitó a sonreír al recordar que su mayor preocupación era dejarlo solo; lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas.
Estaba ahí, no lo había dejado solo, iba a tener la oportunidad de verlo crecer a él y su hija. Deseaba saber más sobre e