‘‘Daisy Abernathy, ¿qué me estás haciendo? ‘‘Apoya su frente contra la mía’‘. No me esperaba esto ‘‘dice y siento que se le forman arrugas entre las cejas’‘. Eres como una droga. Una de la que no puedo tener suficiente. ‘‘Exhala lentamente’‘. No puedo sacarte de mi cabeza ni lo que se siente tenerte debajo de mí, rodeándome.
Él se aparta, agarrándose la nuca con la mano. Me muevo hacia su lado y mis ojos se fijan en sus labios fruncidos. Gira la cabeza para mirarme, su mirada casi refleja dolor