Aquella noche...
Archie entró en la habitación después de terminar varios asuntos pendientes en su despacho.
Apenas eran las nueve de la noche cuando vio a Eleanor profundamente dormida, acurrucada bajo el edredón.
Se acercó en silencio y se sentó con sumo cuidado en el borde de la cama.
Su mirada permaneció fija en el rostro de Eleanor, que dormía plácidamente.
Aun así, el cansancio seguía reflejándose con claridad en sus facciones.
Al recordar el informe que Sam le había presentado, la expres