Las advertencias de Bella quedaron grabadas en la mente de Eleanor.
Sin apartarse de su escritorio, continuó concentrada en los documentos que Abigail le había entregado.
Durante el resto del día trabajó con el doble de meticulosidad. Aprovechó toda la experiencia acumulada en sus dos años en Richter Company para revisar cada línea de los códigos de los proveedores, cotejarlos con los manifiestos de entrega y recalcular manualmente cada cifra para asegurarse de que no hubiera ningún error de re