―¿Por qué no lo detienen? ―Gritó Freya cediéndole el control al pánico. ―¿Cómo entró aquí? ―Miró a su esposo. ―¿Por qué no haces nada? ―Intentó correr detrás de los autos, pero Alastahir la detuvo.
―Lo planeé. ―Confesó dejándola estupefacta. ―Sabía que vendría, pero estaba seguro de que venía por ti y no por nuestros hijos. ―Maldijo.
―¿Estabas seguro? ―Gritó furiosa. ―¿Pudieron detenerlo y lo dejaron sin más? ―Freya lo miró decepcionada, ―¿Cómo fuiste capaz de hacer algo como esto? ¡No te lo pe