– Contesta mi pregunta pequeña zorra – gritaba furioso Oliver.
Kim al ver qué su padre se acercaba a Luar fue más rápido y se interpuso entre la Omega y el Alfa.
– No te atrevas a tocarla – hablo de manera amenazante.
– Entonces que expliqué de qué mierda está hablando – dijo cerca del rostro de su hijo.
– Yo no tengo nada más que hablar con usted – contesto la chica – Vámonos Kim por favor, solo quiero salir de aquí y llevarme a mi hijo – el Alfa la miró con el rabillo del ojo y pudo notar lo