Salí de la clínica rumbo a mi casa y allí estaba esperándome Matteo, en cuanto me vio se lanzó a abrazarme feliz porque menciono divertido
—Te vas a casar con tu rebelde amigo, la mujer más hermosa y solo quiero observar cuando quieras engañarla y no vas a poder ocultarlo porque tiene a una madre que se las sabe todas de todas
Le repliqué muy seguro de mí mismo
—Caramba, amigo, yo no voy a hacer eso, ¿engañarla? Para qué, si es una mujer hermosa que me ama y yo a ella
Ambos nos reímos, pero sol