Cuando llegaron el doctor Carter y sus hijos gemelos, fue una hecatombe. Creo que no sabían de nuestra visita, pues, entraron, corriendo, riéndose y tirándose una cosa como masa celeste. El primero en entrar fue el doctor, todo manchado de esa cosa celeste y gritando
—Basta, jajajaja ya basta, ya no quiero jugar a éstoooo, pareeeen jajajaja
Sus hijos entraron detrás de Él lanzándole esa masa pegajosa y burlándose de su padre
—Papá, esto se te pega más que mi mamá, jajajaja, espera, no te atrevas