Nunca creí que el ir a visitar a mis hermanos me llevaría esa sorpresa porque ambos se me presentaban como los más serios y protectores hermanos, pero ya veo que la carne es débil aún para los más decentes y responsables de la familia Collins, ya me calmé un poco, pues fui para hablarles de mi problema con Dianne para que me apoyen.
Ellos dos estaban frente a mí, observándome sin moverse para nada, hasta que yo comencé a decirles.
—Oigan, siéntense jajajaja, no teman soy su hermano por Dios, ¿có