Este grito dejó a Carmen sorprendida. Casi pensó que estaba sufriendo alucinaciones auditivas.
—¿También la escuchaste? ¿Sía me llamó abuela justo ahora? ¿No lo oí mal? —Carmen miraba fijamente a Sía, mientras tiraba de Silvia que estaba a su lado.
Silvia quedó boquiabierta y atontada; su primera reacción fue sentirse culpable. Dios mío, Sía habló y no era mudo después de todo. Recordó bruscamente las cosas que había hecho con Sía antes y las palabras que había dicho, ¿no eran...?
—Habla, ¿tambi