Por otro lado, después de mover el coche, Rafael estacionó su Ferrari en el sótano. Ya no tenía ganas de ir al bar, así que decidió regresar a casa. Al entrar al vestíbulo, incluso el guardia de seguridad lo miró un par de veces.
—Señor Ruiz, ¿está de regreso tan temprano hoy? ¿Olvidó algo y vino a buscarlo?
Rafael se sintió un poco avergonzado y no respondió. Era habitual que él regresara a casa de madrugada, y ahora que volvía tan pronto, seguramente todos pensaban que el sol había salido por