Diego regresó a la mansión principal y primero preguntó a Teresa sobre los eventos de la noche, sintiendo que había una discrepancia con lo que Celia le había dicho.
Encontró al mayordomo y escuchó la historia completa. La verdad lo dejó estupefacto. Se apresuró hacia la villa donde se hospedaban los invitados.
Cuando llegó a la villa que el mayordomo mencionó y entró en la habitación, se quedó pasmado ante la vista. Nunca supo que la familia Fernández tuviera un lugar tan obsceno, con paredes d