Víctor se acomodó en su silla, cruzando las piernas, y sus ojos se posaron sobre Luna con una mirada lasciva.
—Tú eres la planificadora encargada de la presentación —dijo Víctor, haciendo una señal con la mano, en tono claramente insinuante—. Acércate un poco más. No oigo muy bien, así que necesito que te acerques para poder escucharte.
—Vamos, Luna, date prisa. Todos están esperando que empieces —Celia la instó.
Luna dio unos pasos hacia adelante y miró a Leandro. ¿De verdad tenía que presentar