—No te preocupes demasiado, Clara. Desde Togo hasta la ciudad de México solo son poco más de cinco horas en avión. Hay instalaciones de atención médica de emergencia a bordo, no pasará nada en absoluto.
—Sí, y también tengo a este famoso médico a mi lado. ¿De qué tienes miedo, mi querida prima mayor? —dijo Teófilo con orgullo, levantando la barbilla con altivez.
Rodrigo dijo: —Por muy famoso que seas, ¿no eres más famoso que Clara?
—¿Qué quieres decir? —Teófilo frunció el ceño.
—Pues que, Clara