Clara, con un gesto de belleza sombría, una sombra cruzó por sus ojos. —Álvaro, mi capacidad para concebir, mi deseo de ser madre, son asuntos privados. Tu preocupación es innecesaria —dijo con voz tranquila pero con una firmeza incuestionable. En su corazón, este tema siempre ha sido delicado y difícil de abordar.
—Como hermano mayor de Alejandro, creo que lo entiendo bastante bien. Sé que le encantan los niños—Álvaro habló con un tono cálido y comprensivo—. Su amor por Noa cuando eran niños mu