(NARRADO POR KEELEN)
Todavía sentía el escozor de la bofetada de Eira en mi mejilla cuando entré en la oficina del Decano Sterling. El ardor físico no era nada comparado con la humillación de sus palabras. "Cobarde". Esa palabra se repetía en mi mente como un mantra tortuoso. Me acomodé el nudo de la corbata, tratando de recuperar la compostura del profesor Thalassa, el hombre que tiene todas las respuestas, el heredero del prestigio de su familia.
Sterling me recibió con una sonrisa radiante,