Mundo ficciónIniciar sesiónEl consultorio de la Dra. Miller se sentía más pequeño hoy. Eira y yo estábamos sentados en el sofá de cuero, pero no estábamos cerca. Ella se había pegado al brazo derecho, con las piernas cruzadas y los brazos formando un nudo defensivo sobre su pecho. Yo estaba a su lado, intentando encontrar su mano, pero ella la retiraba cada vez que mis dedos rozaban su piel.







