Mundo ficciónIniciar sesión—Vamos, Rose, no te hagas la dura —dijo Dorian con voz suave pero cargada de ese tono provocador que la hacía sentirse aún más vulnerable.
Ella lo miró, los labios entreabiertos, luchando por encontrar sus palabras. No quería ceder, no quería admitir lo fácil que era para él manipularla, pero, por alguna razón, en ese momento le resultaba imposible resistirse.
Con un suspiro, Rose se levantó lentam







