Tomás era un gran admirador de Jerónimo. Las historias legendarias sobre él incluso se habían convertido en grandes series de televisión, como "La Leyenda del Rey de los Juegos" o "El Rey de las Apuestas y sus Tres Mil Amantes". Desde muy pequeño, Tomás había soñado con ser descubierto por Jerónimo, convertirse en su aprendiz, dominar por completo los casinos y hacerse rico de la noche a la mañana, viviendo una vida llena de lujos y derroche.
Pero la realidad era otra: su trabajo lo tenía agotad