Las palabras de Mateo se sintieron como una puñalada directa al corazón de Mariana, sin que él lo notara...
Ella había pensado, ingenuamente, que Mateo sentía celos al verla conversando de forma amigable con Camilo. Incluso se aferró con todas sus fuerzas a la esperanza de que, tras su cercanía reciente, aún pudiera tener un pequeño lugar en el corazón de Mateo.
¿Pero la realidad?
Todo era una ilusión. El comportamiento de Mateo solo respondía mecánicamente a su miedo de que ella le fuera infie