La mujer se levantó de su asiento y Mateo, sin dudarlo más, decidió seguirla.
En el pasillo del cine, Mariana sentía una creciente incomodidad. No sabía bien qué decir.
Aunque ella y Camilo compartían varios temas de conversación, él estaba siendo excesivamente entusiasta para alguien a quien acababa de conocer. Su intensidad la estaba abrumando.
Además, con Valentina tan cerca, Mariana no quería ser descortés ni crear una escena, por lo que optó mejor por aguantar un poco más. Sin otra salida