El guardaespaldas que caminaba al frente pasó tan cerca de Mateo que este incómodo frunció el ceño,.
A Mateo ese tipo le molestaba profundamente, y algún día, estaba decidido a deshacerse de él y asegurarse de que nunca más volviera a pisar Albópolis.
Después del incómodo incidente en el baño, el guardaespaldas y Camilo, junto con el resto del grupo, se retiraron sin más.
Mariana, visiblemente agotada por todo lo sucedido, se dejó caer contra la pared del cubículo, respirando de manera en