Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer se extiende lentamente sobre la villa, bañando los muros con un resplandor frío. Ya estoy de pie, incapaz de pegar ojo en toda la noche. Con el aliento entrecortado, el corazón en un puño, doy vueltas por la habitación, la maleta lista desde hace horas.
Clara entra suavemente, el rostro tenso. Sus ojos se posan en mí, y sin decir una palabra, lo sabe. Sabe que hoy es el día.
— Está listo.







