- oh, es…! –
Sheila quería decir algo, pero al sentir los cálidos labios de Leandro subiendo por sus muslos, las palabras se le atragantaron.
Cuando los labios de Leandro hacen contacto, una descarga eléctrica parece formar un aura fuerte entre ellos.
- Señor Sullivan… Por… Favor –
Dice la mujer con voz suave, que llegaba como cantos a los oídos de Leandro, aunque no lo llamo de la forma correcta, aun así, le gusto.
- Todavía no –
Dice el hombre retrasando la emoción de su pequeña ninfa.
Sheil