Cuando la mujer paso por el lado de Leandro, su cuerpo tembló inexplicablemente, y antes de dar un paso más allá, su brazo fue sujetado fuertemente por una mano que su piel reconocía con un solo rose, ella ni siquiera lo miro, pero si le dijo un par de palabras.
- Señor Sullivan, será mejor que me suelte –
Ella se sacudió de su agarre de manera brusca y continuo su camino, pero en más puso un pie adelante, volvió a escuchar la vos de esa niña que había llegado a llamar a Alex.
- Leandro, como p