- Bien, aquí hay un lugar desde el que podemos disfrutar de la puesta del sol, justo ahí arriba –
Dijo el hombre, mientras señalaba el lugar del que hablaba, la mujer siguió a Leandro a la zona apartada, lejos de los sonidos de los motores de la autopista, los dos miran una roca saliente que les llama la atención.
Leandro se detiene y señala la roca sonriendo, la sonrisa de él fue diferente a la que ella había mirado, fue más suspicaz, como provocativa.
- ¿Ahí arriba? –
Pregunto la mujer un poc