Capítulo 55: Donde él esté, yo estaré.
Aunque todos los presentes en esa junta eran conocidos para Morgan, se sentía tan nerviosa como cuando tenía que exponer en la escuela. Sabía que tenía unos zapatos muy grandes que llenar, pues su abuela había sido muy sabia al dirigir la empresa.
—Todos creen que estar en un puesto elevado es fácil, pero no es así… —dijo Ivar alcanzando a Morgan en el balcón.
Morgan había salido presurosa, sentía que la cabeza le daba vueltas. El peso de la responsabilidad la abrumaba. Apoyada con ambas manos