Capítulo 57: Lo más fascinante de los planes es cuando no resultan como esperas.
—Grita tan fuerte como quieras, pero toma en cuenta que me llevaré al idiota de Ivar conmigo y no solo eso, jamás les diré dónde está el niño encerrado. ¿Dejarás que muera de hambre, o que las ratas se lo coman? —dijo Jade segura de su victoria.
Morgan abrió los ojos con horror, su cuerpo se congeló de solo imaginarse el trágico final que podría tener Harold y su mirada se clavó en la puerta de Ivar. Sabía que podía arriesgar su vida, pero no la de ellos, y su silencio contestó la pregunta de s