Narra Alondra Ferreyra
Desperté en los brazos de mi amado David, después de un día lleno de muchas emociones. Me sentía en las nubes, estando con él, que tiernamente estaba acariciando me cabello y cuando notó, que me movía, me besó tiernamente en los labios, pegándome más a él. Estaba haciendo mucho frío y yo, no quería ni salir de la cama.
-Mi consentida, llevaba un rato mirándote dormir y no quise despertarte - Me dijo mi chico - Te ves, tan preciosa durmiendo.
-Mi güero hermoso - Lo besé y