Narra David De María
–Alondra, no quiero que nos lastimemos más, siento que me estoy muriendo y eso que me pides, nos va a terminar de matar a ambos – Le hice ver – Es mejor despedirnos así.
– ¿Tan poco valí para ti? Que no quieres regalarme, una última vez, para despedirnos de una hermosa historia, que hoy acaba aquí.
No tuve nada que decir, simplemente empecé a besarla, como nunca lo había hecho, porque, cuando chocaron nuestros labios, estalló la pasión que siempre nos había caracterizado,