Narra David De María
No supe ni en qué momento, nos quedamos dormidos de nuevo, solo volvimos a dormir, hasta que el móvil, sonó y sonó, pero yo no tenía fuerzas para levantarme a contestar. Escuché a lo lejos que alguien me llamaba, presté más atención y se trataba de Sabadelle, ya que él es el dueño del piso, pero se ha quedado en la puerta de entrada.
Me levanto de la cama, sin despertar a mi mujer, me pongo el bóxer y bajo a recibirlo, no esperaba que viniera tan pronto, pero al volverá ver