Narra Alondra Ferreyra
David, era un chico muy sensible, aunque muchas veces su carácter no lo ayudara, yo lo amaba tal como era.
–Mi amor, faltan los zapatos. Traje puros zapatos de piso – Le aclaré – Creo que, me veré de lo peor.
Con lo que me dieron en el despacho, Axel y mi hermana, me hubiera ido a comprar unos zapatos adecuados, pero nunca se me pasó por la cabeza, no pensé que tendría que usar zapatillas acá en Madrid.
–Mi madre me hizo el favor de, comprarte varios pares. Es su regalo p