Él la abrazó de inmediato, con fuerza, como si quisiera arrancar de raíz su tristeza— ¿Te comentaron algo que te hizo sentir mal? —
— Algunas cosas, pero nada grave —
— Dime qué te dijeron —
Ella dudó, bajando la mirada — En realidad… me quedé con el comentario de que sigo siendo tu dama de compañía… o que estoy aquí por interés. Y… me he quedado con la duda. Creo que empezaré a buscar un nuevo trabajo, al menos por estos meses —
En su interior agradeció no haberle dicho a Darío que ya le había