Yasin se acercó despacio, disfrutando el momento.
—¿Sabes por qué sonrío? — Preguntó con sarcasmo y disfrutando verla así — Porque ustedes dos… — Hizo un gesto amplio— Valen demasiado dinero y me encantará ver a ese maldito pagar por lo que me hizo —
—Darío va a venir — Dijo Korina, mirándolo directo a los ojos— Y cuando llegue, no vas a tener dónde esconderte —
Yasin soltó una risa corta—Eso espero, preciosa y quiero verlo —Se inclinó un poco más— Porque esto no es personal… es negocio, simplemente negocios, es claro que para eso sirves, no se te olvide como llego a conocer a tu esposo —
—No somos mercancía, déjanos ir y arreglate con él — Escupió ella, con enojo y molesta de que una vez más le traen el pasado.
—Para el mundo correcto — Respondió él— Todo lo es y más ustedes dos, son muy valiosos en el mercado, bueno tres... —
Lían volvió a reír, señalando algo que solo él veía.
—Mamá, ese señor es chistoso... ¿Es el malo del juego? —
Korina cerró los ojos un segundo, respiró hondo