Mientras tanto, su abuelo procedió a llamar a Don Darío y necesitaba arreglar el desastre que provocaron sus nietas.
— ¡Hola! —
[ Don Darío soy Fernando y quisiera saber sí me puedes recibir ]
— Don Fernando lo puedo recibir, pero no creo que logremos mucho y el daño hacia mi dama es significativo —
[ Comprendo y te solicitó la reunión, te garantizó que me encargaré de que ninguna siga molestando y te pido cordura en memoria de mi hijo ]
— De acuerdo, puedo pasado mañana y sí gustas las llevas para dejarle en claro su posición —
[ De acuerdo y le agradezco ]
Al finalizar la llamada Don Dario miro como Korina salió con Lían y jugaba con él.
— Eres mía y te quitaré cualquier duda e incluso los protegeré —
Él bajo y se acercó a ellos, deseaba besarla pero al llegar Lían se acercó a él y puso una gran sonrisa.
— ¿Cómo estás mí pequeño mafioso? — Lían alzó sus manos y pronto lo subió a sus brazos, esté se puso muy feliz.
— Me preocupa que le digas pequeño mafioso —
— Es de cariñ