Mientras tanto, su abuelo procedió a llamar a Don Darío y necesitaba arreglar el desastre que provocaron sus nietas.
— ¡Hola! —
[ Don Darío soy Fernando y quisiera saber sí me puedes recibir ]
— Don Fernando lo puedo recibir, pero no creo que logremos mucho y el daño hacia mi dama es significativo —
[ Comprendo y te solicitó la reunión, te garantizó que me encargaré de que ninguna siga molestando y te pido cordura en memoria de mi hijo ]
— De acuerdo, puedo pasado mañana y sí gustas las lle