Contenta y después de las clases ella ingresó al casino, pronto vio a Marvin quejándose y lo veía angustiado — ¿Qué pasa? —
— Me duele el cuello querida y dormí mal —
— ¡Oh!, déjame ver —
Marvin dejo que la revisara y esta le comenzó a hablar, él ni lento o perezoso la decía cosas sobre su show. Aprovechó eso dónde con sus manos le acomodó el cuello al tener una contractura y con un pequeño grito este se le quedó mirando.
Abriendo sus ojos y dejando de sentir dolor, se pudo muy feliz — Pero