— Perfecto — Respondió Yerlin con una sonrisa torcida — Katty es la más indicada para seducirlo, ella es la verdadera amenaza para Korina. Con solo insinuar que él sigue atento su relación pasada… ya sembramos la duda —
— Por fin dices algo inteligente, Yerlin — Se burló Katty.
— Pónganse serios — Cortó Miguel — Debemos pensar en dónde y cuándo —
El silencio se hizo un instante, roto por la voz baja de Heisel: — Si abuelo se entera de esto, estaremos acabadas. Todo se puede venir abajo —
— Si quieres seguir humillada, allá tú — Respondió Katty, mordiendo cada palabra — Pero yo no permitiré que me hayan hecho pedir perdón de rodillas a esa mujerzuela. Van a conocer mi enojo —
Heisel apretó los labios. Una parte de ella sentía que Katty estaba cruzando un límite peligroso, uno que enfurecería a su abuelo. Otra parte, sin embargo, miraba las fotos en su mente: Darío sonriendo con Korina, gestos que jamás había tenido con ninguna. Y en el fondo, casi en silencio, le dolía pensar que q