Aún no he logrado reponerme de aquel inquietante sueño. Me es difícil entender cómo el oscuro se metió en mi mente; tal vez está intentando tentarme.
—No voy a negar que me siento muy atraído por ella —la mujer ángel—, aunque sé que es imposible. Es solo un amor platónico. Ella jamás sentiría nada por mí.
Tal vez es solo por su aura divina, que provoca esos pensamientos. Quizá sea su belleza tan pura lo que hace que me ponga nervioso al estar en su presencia.
Me pongo algo de ropa cómoda y