Mundo de ficçãoIniciar sessãoAila POV
El chillido de la piedra era un taladro en mi cerebro. Era el sonido de una mentira al ser despellejada viva, y llenaba cada rincón de la sala del trono. Varios nobles Lycan se tapaban los oídos, sus rostros perfectos contraídos por el dolor. Catalina se quedó paralizada, con los ojos violetas desorbitados de pánico mientras la piedra sobre su pecho pulsaba con esa luz roja y enfermiza. Su arrogancia se hizo añicos, reemplazada por la







