Ya habían pasado un tiempo desde que Victoria se mudo al pueblo y de la broma fallida hacía Alex, las cosas volvieron a la normalidad en la mansión y en la manada, el antiguo alfa y Carolina regresaron de viaje después de casi un mes, Antonio quería seguir un poco más el juego de hacer rabiar a Alex pero Carolina pensó que ya era suficiente tortura y le iba a dar a Vicky ciertas cositas para que está le diera el si definitivo al lobo que ella quería como a otro hijo.
En las afueras del despacho