Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Esmeralda terminó de contarle lo que Héctor necesitaba que ella hiciera, Rubí se llevó la mano al mentón. No parecía estar considerando la parte moral de la propuesta, intuyó Esmeralda, sino lo que podía obtener por una petición tan especial.
—Suena divertido, sabes —dijo Rubí—. Y por supuesto que te ayudaré c







