Los tambores volvieron a redoblar en mi cabeza antes de que Michelle anunciara a la participante que acompañaría a Rubí en la final del concurso.
—Quiero felicitar a Theresa —dijo Michelle—, porque ha llegado hasta esta etapa del concurso, aunque lamentablemente, hoy debe despedirse.
Por una milésima de segundo creí que Theresa había sido la otra finalista, pero resultó ser una de las chanzas dramáticas de la presentadora, seguro sugerida u ordenada por el director. Si yo hubiera sido Theresa,