Estaba aterrada y daba la impresión de que todos alrededor mío también lo estaban, pero ni aún así fui capaz de levantar la mirada. El chef Ramsay caminó hasta mi lado y escuché cada uno de sus pasos Como si fuesen una enorme montaña que se agitaba. Creo que estaba temblando y cuando vi la punta de sus zapatos, intenté levantar la mirada, pero fue como si el cuello no me respondiera .
—Esmeralda, comparto la opinión de mis colegas — dijo Ramsay—. También llegué a meterme una de esas cosas, que